sábado, 4 de agosto de 2012

Fue hoy...


Fue así, como te lo digo, como te lo cuento

De repente. Un día de sol.

Una mañana de verano y fiesta. De fulgor y luz como ésta. Naciente muerto sin atardecer, sin poniente.

Así lo vi, recién horneado por un crisol de hierro y nieve. Así. No te miento.

Un relente sin motivo. Un verdugo sin rostro. Una broma. Un silbido aislado entre bombas de artificio, palenque y racimo.

Fue así, tal día como hoy. Cinco años ha.

Mañana de ojos anclados al alba para no volver. Así fue. Un sábado de medio pelo. El cuarto día del mes ocho. Un madrugón de augurio, oráculo y mortaja. Un sábado menos.

Un amanecer ahogado que borró horizontes y albores. Un zumbido de abejas sin rumbo enredadas en el pelo. Los perros enmudecieron, simplemente, esperando una aurora boreal sin azufre ni encuentros.

Ocurrió de pronto, sin anestesia y a cielo abierto.

 Fue así como lo vi, es así como lo recuerdo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario