Hoxe mellor
E sempre foi un anaco de terra.
Sempre foi un anaco de mar cuberto de nubes chorando vida e silveiras. Sempre verde. Verde sempre. Sempre azuis as mareas.
Sempre foi un lóstrego, un amencer, unha tarde diferente. Sempre foron apoucadas as redeiras de entón e sempre houbo mariñeiros maquinando novas artes de pesca. Sempre valentes aquelas que buscan o sustento no mar e nas leiras. Loitadoras e feras.
Sempre xeradora das verbas da alma. Trememos, escoitamos, choramos, esquecemos e lembramos andainas de doce meses e de moitos anos. Desa xente que nos marchou. Desa xente que aínda nos queda.
Sempre foi a maxia dos elementos: lume, auga, ar e terra. Sempre foi ese vento de medianoite que bate nas fiestras, nos cumios dos macizos e nas saias das lavandeiras. Sempre foi esa treboada que asolaga os montes e limpa as cinzas para que non afoguen os piñeiros e volte de novo a vida da terra.
Sempre foi ese ruxe ruxe de sobremesa e cadeira ao sol. Sempre foi esa cantiga que fermenta e leveda entre aloumiños e o doce aroma do licor café.
Sempre foi ese peto ao que volvo confiada. Esa luz que acende os meus sentidos de cando en vez cando me agocho do desacougo. Esa man que me ergue e me leva. Ese luscofusco enxalzado, tantas veces preludio desa máxica noite de lúa meiga.
Sempre foi mar e vento.
Sempre foi nai. Sempre foi terra.
(Hoy mejor
Y siempre fue un pedazo de tierra...
Siempre fue un trocito de mar cubierto de nubes llorando vida y zarzas. Siempre verde. Verde siempre. Siempre azules las mareas.
Siempre fue un relámpago, un amanecer, una tarde diferente. Siempre fueron apocadas las rederas de entonces y siempre hubo marineros maquinando nuevas artes de pesca. Siempre valientes aquellas que buscan el sustento en el mar y en los campos. Luchadoras y fieras.
Siempre generadora de los argots del alma. Temblamos, escuchamos, lloramos, olvidamos y recordamos andaduras de doce meses y de muchos años. De esa gente que se nos fue. De esa gente que aún nos queda.
Siempre fue la magia de los elementos: fuego, agua, aire y tierra. Siempre fue ese viento de medianoche que bate en las ventanas, en las cumbres de los macizos y en las faldas de las lavanderas. Siempre fue ese chaparrón que inunda los montes y limpia las cenizas para que no se ahoguen los pinos y vuelva de nuevo la vida de la tierra.
Siempre fue ese cotilleo de sobremesa y silla al sol. Siempre fue esa "cantiga" que fermenta y leuda entre caricias y el dulce aroma del licor café.
Siempre fue ese bolsillo al que vuelvo confiada. Esa luz que enardece mis sentidos cuando me oculto de la desazón. Esa mano que me yergue y me lleva. Ese anochecer ensalzado, tantas veces preludio de esa mágica noche de luna hechicera.
Siempre fue mar y viento.
Siempre fue madre. Siempre fue tierra)
Y siempre fue un pedazo de tierra...
Siempre fue un trocito de mar cubierto de nubes llorando vida y zarzas. Siempre verde. Verde siempre. Siempre azules las mareas.
Siempre fue un relámpago, un amanecer, una tarde diferente. Siempre fueron apocadas las rederas de entonces y siempre hubo marineros maquinando nuevas artes de pesca. Siempre valientes aquellas que buscan el sustento en el mar y en los campos. Luchadoras y fieras.
Siempre generadora de los argots del alma. Temblamos, escuchamos, lloramos, olvidamos y recordamos andaduras de doce meses y de muchos años. De esa gente que se nos fue. De esa gente que aún nos queda.
Siempre fue la magia de los elementos: fuego, agua, aire y tierra. Siempre fue ese viento de medianoche que bate en las ventanas, en las cumbres de los macizos y en las faldas de las lavanderas. Siempre fue ese chaparrón que inunda los montes y limpia las cenizas para que no se ahoguen los pinos y vuelva de nuevo la vida de la tierra.
Siempre fue ese cotilleo de sobremesa y silla al sol. Siempre fue esa "cantiga" que fermenta y leuda entre caricias y el dulce aroma del licor café.
Siempre fue ese bolsillo al que vuelvo confiada. Esa luz que enardece mis sentidos cuando me oculto de la desazón. Esa mano que me yergue y me lleva. Ese anochecer ensalzado, tantas veces preludio de esa mágica noche de luna hechicera.
Siempre fue mar y viento.
Siempre fue madre. Siempre fue tierra)

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